Pero… ¿Y el amor? Amor, vaya palabra… Amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, ufff… Qué palabra más rara. Amor, amor, amor, amor, amor, amor. ¿No suena raro? ¿No suena feo? No me suena bien, la verdad. ¿Alguien me explica que es el amor, por favor? De verdad que no lo entiendo. Es algo que no me entra. Como las mates, pues igual. Mates, mates, mates, mates, mates, ufff eso sí que suena feo. Miedo. Las matemáticas son bonitas y fáciles al principio, pero luego…, según vas aprendiendo más sobre ellas, aprendiendo a convivir 5 horas a la semana (que al final acabarán siendo 20 ya que no te enteras ni del clima en clase), en ese momento, es cuando empiezan a ser complicadas, difíciles. Muy difíciles. ¡Ufff! Y tanto. Solo pensar que tienes que leer un enunciado, enterarte de este y saber qué coño hay que hacer, ya me provoca terror y náuseas. ¿Será el amor igual? No sé, no sé. ¿Me tengo que enterar del enunciado? Y encima ¿saber qué hay que hacer? Pero ¿y esa gente que se entera en ...