Es lo mismo ser fresa que limón.

 

Es Lo Mismo Ser Fresa Que Limón?

Erase una vez la fruta. La verdura, el mundo, la variedad… Érase una vez las diferencias, las barreras, los cambios. Erase una vez dos grandes familias enfrentadas, y, como en Romeo y Julieta, dos amigos dispuestos a acabar con las fronteras de sus disputas. Erase una vez la historia de Fresa y Limón. Con tan solo nueve años, estas dos frutas congeniaron y, como se suele decir, descubrieron ser sus “medias naranjas”. Fresa, siempre tímida e inocente, era una fruta preocupada y cariñosa y muy muy juguetona. Limón, en cambio, era todo lo contrario. Siempre tan aventurero y sagaz, era muy extrovertido, pero muy muy seco, pues no se permitía correr riesgo alguno. El día en el que se conocieron, ambos tenían algo en común: estaban donde no debían estar. En un principio y según sus creencias desarrolladas por todo lo que les habían inculcado a lo largo de su corta vida, trataron de evitarse, mas pronto supieron que para salir de aquel aprieto, debían ayudarse. No tardaron en ver que no eran tan diferentes como pensaban y, por primera vez, se preguntaron si todo lo que predicaban sus antecesores era cierto o tan solo fruto de una riña ¿Y si en realidad eran iguales? ¿Y si en realidad era lo mismo ser Fresa que Limón? Poco a poco aquel pensamiento fue cobrando vida en su interior y al volver a vislumbrar sus hogares, dudaron, pues supieron que realmente no querían volver. Que realmente, no deseaban volverse a encontrar con aquella discriminatoria sociedad. Que realmente quería, no, necesitaban escapar de aquella realidad. Al menos hasta que cambiase. Al menos hasta que finalmente acabasen con las barreras que los separaban. Que nos separan a todos. Al menos hasta que se diesen cuenta de que realmente es lo mismo ser Fresa que Limón.


MATEO BLANCAS




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