La mariposa de tu vida V y VI:" Pedir consejo" y "La primera canción"

 PEDIR CONSEJO


Estoy empezando a pensar que los mensajes misteriosos están empezando a ser una parte de mi vida cotidiana ya que ocupan una parte importante de mis pensamientos y deciden algunas de mis acciones. Pero lo peor de todo este asunto de que se supone que ahora las mariposas son consejeras y saben escribir wasaps, es que no se lo puedo contar a nadie, ni a mis amigos, ni a mis padres, ni a mi hermanos, ni a ningún profesor (aunque yo no soy muy de contarle mi vida a los profes pero bueno) porque no me tomarían en serio.


Y otra vez sucedió que, mientras yo estaba en mis pensamientos, me llegó otro mensaje de la mariposa:


“La mariposa se cayó más de una vez, pero aprendió las lecciones, tomó una actitud, oyó un consejo, tuvo la humildad de pedir ayuda.” ~ mariposa


Vale, la mariposa me había vuelto a leer la mente y esta vez me animaba a pedir ayuda, a pedir consejo. 


Era miércoles por la tarde, así que tenía entrenamiento de baloncesto. Como todos los lunes y miércoles a las 17:00, bajé al portal, crucé a la calle de enfrente y me dirigí a la esquina de la peluquería Rosa & Karl, donde ya me estaban esperando mis amigos Sara y Jorge. 


Durante el camino, decidí contarles lo que me pasaba, omitiendo el detalle de aquel día del “reto de la mariposa”. Jorge y Sara acabaron de escuchar mi relato y me empezaron a decir cada uno sus hipótesis sobre aquel asunto para, al final, llegar a la conclusión de que la “mariposa “  era alguien que me estaba ayudando de forma anónima.


Nos pasamos el resto del camino al polideportivo diciendo nombres de personas al azar y aunque no logré sacar nada en claro sobre la misteriosa persona me divertí bastante y eso me sirvió para distraerme un rato. Y supe, una vez más, que la mariposa (o quien quiera que fuese en realidad) estaría orgullosa de ver que su consejo había hecho efecto.



LA PRIMERA CANCIÓN

 

Jueves a las 14:20. Volvía del instituto bajando la calle de las Margaritas con Sara y Jorge, cuando él me empezó a hablar del reto de la mariposa y luego me preguntó por qué el otro día no lo había conseguido. “¡Con lo fácil que era!” decía. “Ten amigos para esto“ pensaba yo.

Por suerte, Sara acudió en mi rescate y cambió de tema, comentando los deberes que nos había mandado la profe de lengua. La tarea en cuestión era hacer un poema o un texto donde expresásemos nuestros sentimientos. Sí, la verdad es que la profe se había lucido.


Mientras mis amigos se quejaban, yo me puse a pensar sobre qué iba a hacer el dichoso texto, porque un poema ni hablar, nunca se me ha dado bien rimar palabras.


Nos despedimos en la esquina, como todos los días y en el trecho que me quedaba para llegar a casa, me llegó el mensaje:


“Las palabras son herramientas muy poderosas, con ellas se pueden lograr todo lo que desees y más.“ ~ mariposa


Se refería a los deberes de lengua claramente pero seguía sin resolverme el problema de la temática.

Entré en casa y ya estaba mi madre en la cocina. Después de saludarme con el habitual “¿Qué tal el día?” me dijo que la comida estaba en el microondas y se fue al salón con su ordenador. 


Después de comer, fui a mi habitación para seguir pensando en el texto de deberes. Empecé a mirar a mi alrededor, como esperando a que me viniera la inspiración y entonces mis ojos se posaron en mi guitarra, la cual estaba guardada en su funda negra y blanca y hacía como cinco meses que no la tocaba. Entonces me vino la inspiración.


Tras unas dos horas ya tenía hecha y compuesta una canción que hablaba de sueños por cumplir, y también, de mariposas. De mariposas azules y negras con puntitos blancos.


Elena Martín




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