Despedidas//Volver a casa - Axel García Triviño




Despedidas

Yo nunca resistí las despedidas, pero siempre son un hasta luego, porque uno nunca sabe,

si volverán a cruzarse sus caminos.

Las cosas del destino, escuché una suave voz, era esa voz que al corazón me llegó,

y el camino se volvió a cruzar en nuestras vidas.

Cuando estudiaba la ESO, tuve a una de las mejores profesoras que se podía tener; ella me enseñó que con vergüenza no vas a ninguna parte y razón tenía.

Yo siempre he sido muy vergonzoso, pero cuando escribo poesía es como... dejarme volar, en el que soy feliz y expreso todos mis sentimientos.

Y por eso escribo hoy esto.

Y si pienso en el poema de Raquel Lanseros. Siento que las despedidas duelen, pero siempre son un hasta luego, porque nunca sabes si vas a volver a ver a esa persona.

Pero hay veces, que nadie te prepara para una despedida para siempre.

Y me recuerda a cuando yo era pequeño; mi abuelo y yo cumplíamos los años el mismo día, nos felicitábamos mutuamente. Hasta que llegó un año en el que le felicité desde el corazón.

Porque puede que no esté físicamente, pero siempre estará en mi corazón, como en el de mi familia.

Y lo bonito de vivir, es crear recuerdos, esos recuerdos inolvidables, que por muchos años que pasen los recordarás como si fuera ayer.

Cuando acabé la ESO, nunca me imaginé que volvería después de 2 años al mismo sitio donde me vieron crecer, y sí, volver a donde comenzó todo.

No estaba preparado para volver a escribir, pero cuando llega la inspiración, escribo cosas muy bonitas que llegan al corazón.

Volver a casa

He vuelto con mis poemas, con los que me dejo llevar, pero no saco buenas rimas simplemente quiero volar,

Volar a donde comenzó todo,

sí, ese lugar donde me vieron crecer, he vuelto con más ganas,

ganas de aprender, ganas de poder, ganas de comerme el mundo.

  

Cuando me fui, descubrí todo un mundo, descubrí lo que me gustaba,

pero esto solamente no bastaba.

Casualidades del destino, volví aquí a este punto de partida, pero con un matiz diferente,

aprendí de los errores,

he empezado a ser autoexigente conmigo mismo,

he llegado a comprender,

que la autoexigencia lleva al maestro, y ese es el camino que he de seguir.

Yo busco la perfección,

esa perfección que por un punto y coma, no compila.

Axel García


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